Dos cumpleaños y una despedida
Bueno, más que despedida, es un hasta luego y un buen viaje y buena suerte y todo lo mejor que se le pueda desear a un amigo que se va lejos, pero que amenaz... ejem, promete regresar.
Este sábadomingo (sí, ese es un nuevo Yoshismo, dígase de aquella reunión, fiesta, parranda o similar que empieza en sábado y termina el día siguiente) tuve el gusto de acompañar a Mariana, a Almita y a su novio Cristian en una reunioncita en un bar para celebrar los cumpleaños de las dos primeras y desearle mucha suerte y bendiciones a que probablemente se vuelva dentro de unos años, nuestro médico de cabecera (siempre y cuando cobre barato, jejeje ^_^), quien después de pasar sus exámenes le tocó ir al lejano Estado de Yucatán a realizar su servicio social. Le deseo sinceramente que le vaya muy bien y ojalá se acuerde de traer al menos unos papatzules.
Al parecer se va a ir cerca de la Ciudad de Valladolid, cerca de Chichén Itzá, pero muy lejos de Mérida y ni se diga de la Ciudad de México. Lo vamos a extrañar, y para que no lo extrañemos tanto, igual y un día de estos nos aventamos a visitarlo.
¡Ánimo Almita! ¡Es sólo un año!
Ahí en la próxima entrada subo las fotos del festejo...
Silla!!!
Al parecer se va a ir cerca de la Ciudad de Valladolid, cerca de Chichén Itzá, pero muy lejos de Mérida y ni se diga de la Ciudad de México. Lo vamos a extrañar, y para que no lo extrañemos tanto, igual y un día de estos nos aventamos a visitarlo.
¡Ánimo Almita! ¡Es sólo un año!
Ahí en la próxima entrada subo las fotos del festejo...
Silla!!!
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