Un servidor abnegado

¿Qué más puede hacer por ti este humilde servidor abnegado? No es que hoy te abandone, es que ya me habías abandonado. No grites más, no tiembles, fingir dolor no es necesario pues el daño te lo has hecho tú de forma ruín y sin pensarlo. Despierta, por tu bien y no pienses más en el mío, la hora se acerca y te llama a mostrar toda fuerza, todo brío. Pero si ya eres incapaz de amar, has perdido todo rastro de alma sin despertar de tu absurdo sueño, no reconoces ya a la esperanza. Sigue en el fondo de tu letargo vacuo, fútil y alienante, deja para los pocos valientes la tarea sublime de enamorarse. Reconociendo el abrumador triunfo de tus planes ahora me marcho. No es que a tu corazón abandone, es que de él siempre me tuviste exiliado. ¿Qué quieres que haga hoy por ti este funesto servidor derrotado? No es que hoy te abandone, es que ya me habías abandonado.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Por fin!!! Número 1 en Google!!!

Acerca de... Ser una mujer

Nuevo Blog! Mi cordura de rodillas!!!