Jugando a 40° Celsius
La final Santos - Cruz Azul no me gustó. Me aburrí muchísimo y hasta me dormí. Pero, ¿Qué más podemos pedir de una liga que derrocha mediocridad por todas partes? Y es que está bien que el calor era de lo más intenso, pero el juego parecía de Basquetbol, pues a final de cuentas, lo único interesante fueron los últimos minutos.
Otra final arreglada, aunque bueno, esta vez no se les notó tanto. Felicidades Santos, y que los fanáticos del Cruz Azul no se achicopalen, que a toda capillita le llega su fiestecita.
Cada día me gusta menos el fútbol soccer mexicano.
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