La difícil noche de un día complicado
Hoy me voy a dormir un poco triste. Fue un día complicado, pero bueno, que se le va a hacer, no me queda de otra más que disfrutar de cada momento de mi vida, aunque haya momentos agridulces como el de hoy. Creo que debo de renunciar a algunas cosas para conservar las que me son más importantes. ¿Pero que tan importante soy yo? Hay veces que siento que pierdo el rumbo, que las cosas dejaron de ser lo que fueron y me siento angustiado. Hay veces que simplemente siento que, por más que intento liberarme, llevo una pesada carga sobre mis hombros. Y siento que ya no doy el ancho.
Pero me consuela saber que sigo aquí, de pie, como Leónidas y los 300. (Ahú)
Estoy cansado y tengo un poco de hambre, sin contar con el dolor de cabeza que tengo.
No me queda más que disfrutar cada instante de mi vida, pero hay veces que me cuesta trabajo entender como hacerlo, sobre todo cuando la vida hace lo posible por no ser disfrutable. Esta noche me espera una larga lucha por controlar a mis demonios internos. (¿Dónde están ángeles míos que nunca conocí?) Estoy triste, no me hagan caso.
¿Por qué Google o Blogger no inventa un filtro para no escribir cuando uno está triste?
Comentarios
-La importancia que uno mismo se da es directamente proporcional al estado de ánimo con el que hagas el juicio. Todos los demás te apreciamos, pero de nada sirve si tú no lo haces, aunque sea un rato.
-Cuando uno siente que está perdido y no encuentra el rumbo, o usas la guía roji o le preguntas a un poli dónde estás.
-Las cosas que dejaron de ser lo que fueron, se llaman cosas pasadas. Y como dijo el buen Timón: Hakuna matata.
-Las mochilas que cargan los niños de la primaria o los de la secundaria, esas si son una gran carga sobre los hombros.
-¡Nunca, pero nunca des el ancho! No vaya a ser que por ahí vaya a haber un envidioso que te lo quiera tomar.
-¿Hasta que parte viste la de 300? No te lo quiero aguadar (el final) pero al final no Leónidas y no 300.
-No inventan un filtro para evitar escribir cuando te sientes triste por la sencilla razón de que mientras tu sacas las lágrimas de cocodrilo, tus lectores se divierten con tu sufrimiento. ¡Sólo mírame!
-Creo que este comentario no viene al caso ya que está publicado con años de retraso.
Saludos…