Una entrada muy extraña
Hoy fue un día extraño. Me comporté en el trabajo, no hice mi tarea pero fui a buscar a mi profesor para hablar con él y que me dé una prórroga, planeé mi día y realicé todo lo que tenía planeado. Casi no hablé y si solté dos o tres bromas de las mías (sí, de esas bromas tontas y chistes malos) en todo el día fueron muchas, y no me siento mal por eso, sólo me siento extraño.
Hay algo que siento que cambió. Mi hermana está en la casa (de visita, espero), y eso significa que la noche estará llena de gritos y berinches de mi sobrino. Quiero dormir y a la vez no quiero. Iba a ver 24 y tampoco quise. Estaba viendo Hellboy pero mi mamá me recordó que traje trabajo a casa y tengo que hacerlo. Y no lo he hecho. En su lugar, estoy escribiendo en mi blog una entrada muy extraña, como aquella por la que debí haber pasado hoy de mi estado de sueño al de conciencia y que hizo de este día algo anormal. Vaya, que ni siquiera estoy nervioso porque tengo visita en dos días. Estoy triste y tranquilo. Y en realidad no lo estoy, sólo estoy en paz. Sólo sé que eso que cambió anda lejos y no sé cuando volverá, puede que mañana, pero también puede que nunca. Mi sobrino está haciendo berrinche de nuevo.
Hacía frío y quizá eso fue lo que terminó de marcar mi ánimo. No estoy triste, ni tranquilo ni en paz. Estoy frío, y eso para alguien como yo vaya que es anormal. Donde quiera que estés amigo mío, no sabes en verdad cuanto desearía que estuvieses aquí.
Desearía que estuvieses aquí.
Comentarios
Eso sí es anormal
¿Quién se pierde un episodio de 24?
Si yo por alguna razón no puedo verlo, me la paso buscando videos en la interné' hasta encontrar el que me perdí.
De vez en cuando hay días así ¿no?
Días en los que no puedes describir con presición que es lo que sientes realmente.
Pero supongo ya habrá pasado o estará por desvanecerse.
Saludos...